La Asamblea de la Cruceñidad determinó este miércoles, 9 de septiembre, dar un ultimátum al gobierno nacional hasta el próximo 10 de octubre (Día de la Democracia), para resolver la crisis de combustible y atender otras demandas. Caso contrario, esta instancia faculta al presidente cívico Stello Cochamanidis para activar, de manera coordinada con las instituciones, medidas escalonadas de presión, hasta conseguir respuestas a las demandas.
Tras casi cinco horas de exposiciones de los asambleístas, autoridades locales y departamentales, Cochamanidis leyó las resoluciones:
1.- Exigimos la restitución de competencias, la transferencia y devolución inmediata de las facultades plenamente adicionadas por Constitución a las gobernaciones, municipios y universidades en temas de salud, educación e infraestructura, junto con los miles de recursos que hasta el momento han sido cercenados para la crisis.
2.- Conminamos la inmediata incorporación del 50-50. Esa promesa electoral del presidente Rodrigo Paz tiene que incorporarse en el Presupuesto General del Estado 2027, que se deberá aprobar a partir del siguiente mes, a fin de que el 50% que le corresponde y se genera en cada región, se quede en los departamentos para ser administrados de forma directa por las gobernaciones, municipios y universidades públicas.
3.- Exigimos la liberación total de la importación, distribución y comercialización de combustibles en todos los sectores del país, eliminando los impuestos que corresponden para reducir el precio del combustible lo más barato posible para el ciudadano a fin de evitar que los precios de la canasta familiar suban.
4.- También exigimos que, de una vez por todas, se rompa todo el monopolio que lo único que ha generado es corrupción. Pero también exigimos que se promueva y sea parte de la urgencia nacional los biocombustibles, la explotación de los pozos de crudo para que podamos ayudar a minimizar el costo de la importación de los combustibles.
5.- Exigimos la erradicación de redes de corrupción de YPFB y ANH, y que sean expuestos cada uno de los que han robado al pueblo.
En caso de incumplimiento, la Asamblea de la Cruceñidad facultó de manera plena al presidente cívico, Stello Cochamanidis, activar un plan de medidas escalonadas de presión hasta lograr el cumplimiento total de lo determinado por la asamblea cívica.
Antes de concluir con la lectura, Cochamanidis conminó a la Brigada Parlamentaria de Santa Cruz actuar de manera oportuna, para evitar medidas de presión.
"En caso de que el gobierno no atienda las demandas planteadas esta noche, el 10 de octubre, el Día de la Democracia, será el día en que empezarán las movilizaciones en las calles para recuperar lo que el centralismo nos robó. A partir del 10 de octubre, ese día tan importante, los ciudadanos estaremos en las calles y, si es necesario, se hará un cabildo para que sea el pueblo el que defina el destino de Santa Cruz", advirtió Cochamanidis, al terminar la asamblea.

