El presidente Rodrigo Paz promulgó este lunes 8 de junio la ley que habilita el uso de las Fuerzas Armadas para levantar los bloqueos de carreteras, en el día 39 de protestas que exigen su renuncia en medio de una severa crisis económica.
La norma fue sancionada por la Asamblea Legislativa Plurinacional tras una sesión de unas 15 horas en el Senado. Permite declarar un estado de excepción que amplía el uso de la fuerza militar y faculta a restringir de forma temporal las libertades de reunión y movilización. Hasta ahora, la policía antimotines encabezaba los operativos de desbloqueo.
El artículo más debatido fija una “presunción de legalidad” para los actos de militares y policías durante las intervenciones. El oficialismo lo defiende como seguridad jurídica para los uniformados pero sus críticos advierten que podría amparar abusos.
Las protestas, iniciadas en mayo, son impulsadas por la Central Obrera Boliviana, federaciones campesinas, mineros y seguidores del expresidente Evo Morales. Los bloqueos persisten en ocho de los nueve departamentos y han agudizado la escasez de alimentos, medicinas y combustibles; los hospitales de La Paz fueron declarados en emergencia por falta de oxígeno. El fin de semana hubo enfrentamientos en San Julián, Santa Cruz, donde un puesto policial fue incendiado.
Paz, que cumple seis meses en el cargo, convocó al diálogo, mientras la Conferencia Episcopal Boliviana exhortó a las partes a priorizar el entendimiento y el respeto a la vida.

